Noticias
Anotaciones
Comentarios

P6215565
El 21 ya se acabó lo bueno, Gerardo tiene ya los exámenes encima (se ve que aquí cada universidad tiene un calendario diferente) y yo tenía clase en Darmstadt, así que me tenía que volver.
En principio iba a coger el tren de las 7:15, pero pensándolo bien, decidí coger el de las 6:15 y así llegar una hora antes a Darmstadt, para así tener más tiempo para comer, ir a clase y esas cosas.
Es lo que tienen los trenes alemanes, como los billetes no están cerrados, uno puede coger el tren que le apetezca.
A Gerardo le pareció muy buena la idea, sólo tenía que madrugar una hora más gracias a mí (estoy siendo sarcástico), pero bueno, al final lo convencí.
El tren era un ICE, en concreto el ICE 1654, estos trenes son de lo más curiosos, cuando empiezas te dan un folleto con el plan de viaje, estación de origen, paradas, duración, kilómetros, etc.
Pero claro todo no iba a ir sobre ruedas, Al poco de pasar por Leipzig hubo un problema y el tren se retrasó 25 minutos, retraso que llevó hasta Frankfurt (y supongo que hasta Wiesbaden que era el fin del tren).
Total que cuando llegué a la estación de Frankfurt, salí corriendo para coger el tren regional de Darmstadt, pero justo cuando llegué arrancó y no me pude montar… y el próximo salía en una hora, total que me había pegado el madrugón para nada.
Pero pregunté y me dijeron que había un tren IC, que iba a algún sitio en el Odenwald y que lo podía coger con el billete que tenía. Así que nada a los 20 minutos llegó el tren (muy pequeño y diesel) y me dejó en la estación de Darmstadt-norte, que nunca la había utilizado, la verdad es que comparadas con las otras estaciones es una porquería, es lo que en España se conoce como apeadero.
Pero bueno, luego tranvía 8 hasta Luisenplatz y autobús F hasta Karlshof y todo perfecto.
Luego a comer a la mensa y a clase por la tarde, todo sobre ruedas (que es lo que tienen los trenes, je, je, je)
Conclusión: Los trenes alemanes también tienen retrasos.

Dejar un comentario