Noticias
Anotaciones
Comentarios

El Salón del Ámbar

EL SALÓN DE ÁMBAR
El otro día terminé de leerme «El Salón del Ámbar», la que fue primera novela de Matilde Asensi, del año 1999.
Cuenta la historia de un grupo de ladrones de guante blanco de obras de artes. Repartidos por diferentes países de Europa (Portugal, España, Francia, Inglaterra, Alemania e Italia), se encargan de dar golpes bajo encargo de obras de arte de gran valor.
Ana Galdeano es la protagonista, toma el sobrenombre en el grupo de «Peón» y se encarga de hacer las tareas de campo, española y residente en Ávila, utiliza un convento para almacenar las obras hasta que son entregadas y vive con una vieja criada en casa, regentando un negocio de antigüedades como tapadera.
José Cavalo, es un relorejo de Portugal, miembro también del grupo, junto con Donna, italiana y experta en arte encargada de las falsificaciones, Läufer, un alemán experto en informática, encargado de documentar e informar al grupo ante cada misión, Rook, un inglés encargado de las finanzas del grupo que casi no toma parte en la trama y Roi, el jefe de la organización, francés de 75 años, encargado de organizar toda la logística del grupo y contactar con los compradores.
Ana, después de volver de un pequeño trabajo en San Petersburgo; (el libro es de 1999, todavía en plena resaca de la caída del Muro de Berlín), y reciben otro encargo para robar un cuadro en Alemania, en el que encuentran un segundo cuadro con unas claves para encontrar un importante tesoro expoliado por el ejército alemán durante la II Guerra Mundial: El Salón del Ámbar.
En el transcurso de esta misión Ana, tendrá ocasión de conocer en profunidad a Cavalo, del que se enamorará, a su hija adolescente, traiciones, descubrimientos,…
Una novela sencilla, corta y fácil de leer, con no muy buenas críticas por ahí.

Un comentario a “El Salón del Ámbar”

  1. […] de leerme “Iacobus“, la que fue segunda obra publicada por Mateldi Asensi, tras “El Salón de Ámbar” y antes de “El Último Catón“. El protagonista de la novela es el monje […]

Dejar un comentario