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Todo lo que era Sólido

TODO LO QUE ERA SÓLIDO
La semana pasada terminé de leerme «Todo lo que era Sólido», de Antonio Muñoz Molina, un libro publicado en el 2013, al calor de la crisis donde el autor plasma sus vivencias y reflexiones sobre estos tiempos convulsos que nos toca vivir.
Narrando sus vivencias de idas y venidas a y desde España desde su puesto en Nueva York, ha apreciado las grandes obras faraónicas emprendidas a lo largo de la geografía española; desde grandes ciudades hasta pequeños pueblos, y que nadie se molestó en pedir ni el más mínimo estudio de viabilidad; la situación de los funcionarios públicos y la profesionalización de los políticos, los tiempos que vivieron nuestros padres y abuelos, una época en la que todo era mucho más difícil de conseguir, y la educación o la sanidad no estaban tan extendidas como a día de hoy.
Sin embargo todo lo que se da por sentado es mucho más frágil de lo que aparenta: construir un sistema de sanidad o educativo como el español actual puede llevar varias décadas; pero perderlo basta con unos pocos años de corrupción y una bancarrota para que todo se esfume y volvamos 60 ó 70 años atrás.
La España del derroche que tanto ha acostumbrado a los ciudadanos al gratis total; desde los espectáculos, hasta las fiestas y ferias subvencionadas; creando un falso sentido de obligación y una perversión del valor del trabajo de los propios artistas; unos ayuntamientos que han multiplicado sus presupuestos en varios órdenes de magnitud.
Interesante es la comparación que plantea con el sistema estadounidense, casi sin prestaciones públicas, con vagabundos abandonados a su suerte y al borde de la locura que puedes encontrártelos en los transportes públicos.
Y sobre todo un llamamiento a la responsabilidad comunitaria para que cada uno utilice los recursos a su disposición con cabeza para intentar mantener la máquina funcionando sin que tenga que venir una revolución.
Un ensayo ameno e interesante para hacernos meditar y reflexionar sobre nuestras responsabilidades como ciudadanos anónimos dentro de todo el maremágnum de la crisis; con recuerdos y menciones a la dictadura de Franco y a la Transición; ahora que todo parece estar en rebajas para re-escribir la historia.

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