Noticias
Anotaciones
Comentarios

Me Hallará la Muerte

Me hallara la muerte.
Esta semana terminé de leerme esta novela de Juan Manuel de Prada (Premio Planeta 1997) del 2012.
Ambientada en la posguerra española; Antonio Expósito es un ladronzuelo de poca monta que se dedica a dar pequeños golpes para intentar salir hacia delante; malvive en una pensioncilla en Madrid e intenta vender juguetes rescatados del Rastro.
Huérfano y sin familia ninguna que se preocupe de él; un buen día conoce a Carmen, una vendedora ambulante de tabaco en la Plaza de las Ventas; tan perdedora como él y a la que convence para que se asocien en sus golpes. Juntos despluman paletos que van a Madrid a echar una cana al aire, mientras Carmen los embauca, Antonio los espera para darles el golpe. Sin embargo no todo sale bien, y huyendo de la policía Antonio decide apuntarse a la División Azul, para poner tierra de por medio y huir de la policía.
Allí coincide con un alférez, Gabriel Mendoza, también enrolado en la División Azul huyendo de su pasado, pero por motivos bien diferentes y con el guarda un gran parecido.
Allí, tras la batalla de Krasni Bor, son hechos prisioneros y enviados a campos de concentración; los tan temidos Gulags. Allí pronto contrasta la personalidad del alférez Mendoza ante las adversidades y como aglutina a los guripas, para tener un frente común y oponerse a la propaganda sovietica lo que lo hace una persona incómoda; por lo que es asesinado y substituido por Expósito, una persona más moldeable para espiar al resto de divisionarios. Innumerables son las penalidades y sacrificios que pasaron en el internamiento en los campos de trabajo; hasta que tras la muerte de Stalin, son repatriados a España en el famoso barco Semiramis.
A su regreso Expósito sigue con su mascarada, pasándose por Mendoza, una persona con mejor posición que la que dejó siendo Antonio Expósito; allí recobra su falsa novia, recibe la herencia y la empresa de su falso padre e incluso el cuidado de la amante del padre. Allí poco a poco, en ese Madrid de los años 50, tan diferente al que dejó comienza a familiarizarse con los negocios, legales e ilegales heredados y destrozando con su impostura y su moral a todo el que se acerca al nuevo Gabriel Mendoza.
Una novela entretenida y amena, con muchas referencias al capital Palacios y su obra sobre el internamiento de la División Azul: Embajador en el Infierno. Quizás no la mejor obra de Prada; pero buena para conocer los hirrores del Gulag.

Dejar un comentario